


Despiden al minero Abraham Aguilera en el panteón de Santa Paula
Hoy, el silencio en las calles de la capital de Guanajuato no es de ausencia, sino de respeto. Tras 19 días de una espera que pareció eterna, los restos de Abraham Aguilera Aguilera, de 33 años, finalmente descansan bajo el cielo que lo vio nacer.
La historia de Abraham es la de un hombre que, como tantos otros, salió de su hogar con la frente en alto para trabajar en las profundidades del norte del país. Sin embargo, el pasado 25 de marzo, el destino se tornó oscuro en la mina Santa Fe, en El Rosario, Sinaloa. Un repentino derrame de jales bloqueó el yacimiento, dejando atrapados a cuatro trabajadores bajo toneladas de sedimento.
Mientras las familias de José Alejandro y Francisco Zapata celebraban el milagro de verlos salir con vida, el nombre de Abraham se mantenía en las oraciones de una comunidad entera. Tras una búsqueda incansable que duró días, los equipos de rescate localizaron su cuerpo el 7 de abril; posteriormente, la Fiscalía de Sinaloa confirmó oficialmente su identidad el pasado sábado.
El camino a Santa Paula.
Este lunes 13 de abril, la incertidumbre se transformó en despedida. Desde las primeras horas del día, su domicilio se llenó de flores, amigos y conocidos que lo acompañaron en su velación en la colonia El Edén, en Marfil. Tras una conmovedora misa de cuerpo presente en el templo del señor san jose, el cortejo fúnebre emprendió su último recorrido hacia el emblemático panteón de Santa Paula.
Cada paso hacia el camposanto fue un homenaje al sacrificio de los mineros y al dolor de una familia que hoy cierra un ciclo de angustia. Sin embargo, la solidaridad de Guanajuato se extiende más allá de sus fronteras, pues mientras Abraham recibe el último adiós, el Comando Unificado en Sinaloa continúa las operaciones para localizar a un cuarto minero que aún permanece
desaparecido.
Descansa en paz, Abraham. Tu tierra te recibe de vuelta para brindarte el descanso eterno que tu esfuerzo y nobleza merecen.




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