Estrategia o ‘maña’

¿Estrategia o ‘maña’? La invasión de bardas en la capital evidencia lagunas legales; IEEG urge reformas para frenar actos anticipados

Aunque el calendario oficial dicta que aún falta tiempo para el inicio formal de las contiendas, las calles de Guanajuato cuentan una historia distinta. En pleno mes de mayo, diversos municipios del estado han comenzado a llenarse de propaganda que, bajo la apariencia de expresiones espontáneas, parecen preparar el terreno para las próximas elecciones de 2027.

En la capital del estado, el fenómeno es innegable. Bardas pintadas con el característico color guinda de Morena han aparecido con la leyenda: “En la encuesta Fernanda es la respuesta”, en clara alusión a la regidora de la 4T Fernanda Arellano, quien rápidamente salió a negar que ella fuera la autora e incluso diciendo que era la gente quien la apoyaba quien las realizaba o sus adversarios, pero el objetivo ya se había logrado poner su nombre en la mente de los capitalinos. Esta estrategia de posicionamiento temprano no es aislada, pues en diversos puntos de la entidad se replican espectaculares y pintas que buscan instalar nombres en el imaginario colectivo antes de que la ley lo permita formalmente.

El laberinto legal de los actos anticipados
De acuerdo con la normativa vigente, estos hechos caminan por la delgada línea de los actos anticipados de campaña. Según la Ley de Instituciones y Procedimientos Electorales para el Estado de Guanajuato, estos se definen como expresiones públicas o virtuales que contienen llamados expresos al voto o solicitan apoyo para contender por una candidatura fuera de los tiempos legales.
La ley es clara: no solo los partidos y candidatos están bajo la lupa; también las personas servidoras públicas pueden ser sancionadas si utilizan estas plataformas para posicionarse indebidamente frente a la ciudadanía con miras a una postulación.

La autoridad electoral: Sin denuncia no hay acción
Ante este escenario, la Mtra. Brenda Canchola Elizarraraz, consejera presidenta del Instituto Electoral del Estado de Guanajuato (IEEG), ha sido enfática en señalar que la autoridad no puede actuar por sospecha o iniciativa propia en estos casos específicos para no vulnerar su neutralidad. Al ser cuestionada sobre el seguimiento a estas bardas, Canchola aclaró.

“Nosotros no andamos de oficio atendiendo este tipo de cosas, ya que pudiera afectar directamente contra el principio de imparcialidad. Entonces, esperamos la denuncia y luego luego se empiezan los procedimientos correspondientes”.

Esta postura deja la responsabilidad de la vigilancia en manos de los ciudadanos y los partidos políticos opositores, quienes deben presentar quejas formales ante la unidad técnica de lo contencioso para que se inicien las investigaciones pertinentes.

La urgencia de una reforma
El vacío legal o las llamadas “mañas” políticas han permitido que estas estrategias de promoción personal proliferen sin mayores consecuencias inmediatas. La presidenta del IEEG reconoció que la experiencia de procesos pasados demuestra la necesidad de robustecer el marco jurídico para evitar que la ley sea ignorada mediante tecnicismos. Sobre la necesidad de reformas que otorguen herramientas más precisas al instituto, la funcionaria destacó.

“Definitivamente debiera de existir alguna regulación más profunda al respecto con el propósito de que la autoridad electoral tuviera herramientas suficientes al momento de sustanciar estos procedimientos y encuadrarlos en una conducta que sea una infracción a la ley”.

Mientras tanto, entre bardas recién pintadas y consignas electorales prematuras, Guanajuato vive una precampaña de facto que desafía la capacidad de regulación de las instituciones y pone a prueba la paciencia de una ciudadanía que aún ve lejos las urnas.