Disputa familiar y política en Cortazar

La fractura en los Estefanía que busca desequilibrar a MC

La política en Cortazar ha tomado un tinte de drama familiar y reajuste de fuerzas. La reciente salida de Diego Armando Estefanía Torres de Movimiento Ciudadano (MC) para asumir la dirigencia municipal del PRI ha marcado una ruptura pública con su hermano, el actual alcalde Mauricio Estefanía. Mientras Diego reclama haber sido el artífice de la estructura que llevó al triunfo a su hermano y critica una gestión basada en solo redes sociales, el presidente municipal responde minimizando el impacto y reafirmando su autoridad.

Tras su llegada al PRI, Diego Estefanía no solo dejó abierta la posibilidad de contender por la alcaldía en 2027, sino que aseguró que su partida generará un impacto negativo en Movimiento Ciudadano, argumentando que su equipo fue el motor electoral del partido. A esta tensión se suma la reciente salida de una síndica y un regidor de las filas emecistas para unirse a otra fuerza política.
Ante este escenario, el alcalde Mauricio Estefanía ha optado por una postura de firmeza institucional.

inserto1 video 00:32 para nosotros 01:00 reto nuevo
“Para nosotros es un tema que no nos resta, sino que al contrario nos suma… debemos tomar el toro por los cuernos para poder sacar a la ciudadanía adelante”, afirmó el mandatario, asegurando que su administración se mantiene sólida y enfocada en salvaguardar los intereses de los cortazarenses.

Respecto a la relación con su hermano, el alcalde fue enfático en que cada individuo es libre de seguir sus propios proyectos y que en la administración pública debe haber claridad en el mando. Utilizando una analogía técnica, comparó el trabajo en equipo con el engranaje de un reloj.

“Si un reloj no maneja una manecilla, nunca va a avanzar… si la manecilla no funciona, pues se cambia por otra”.
Mauricio Estefanía descartó que el gobierno municipal pueda ser dirigido por dos mandos, señalando que “aquí debe de haber una sola batuta, no hay un águila de dos cabezas”.

Asimismo, aclaró que la destitución de su hermano del organismo de agua (Jumapac) no fue una decisión arbitraria, sino una respuesta a quejas ciudadanas por mal servicio, cobros excesivos y la necesidad de realizar auditorías internas a las que el organismo se resistía.

Pese a las críticas de falta de liderazgo estatal y municipal vertidas por Diego Estefanía, el alcalde rechazó cualquier riesgo de ingobernabilidad o crisis administrativa en el Ayuntamiento. Afirmó que Movimiento Ciudadano sigue siendo la principal fuerza política en el municipio y que las bajas actuales permitirán renovar los perfiles para evitar situaciones similares en el futuro.

“Muchos me han criticado que esto debilita muchísimo al partido y a la presidencia, pero créanme que no, seguimos más fuertes que nunca”, concluyó Estefanía, quien asegura que la prioridad seguirá siendo el beneficio de la ciudadanía por encima de las disputas familiares por el poder.