¡Guanajuato se convierte en un lienzo de colores!

120 equipos dan vida al Tapete de la Tradición

Las calles del corazón de Guanajuato Capital se transformaron en un auténtico museo al aire libre con la realización del tradicional Tapete de la Tradición, uno de los eventos más representativos del Festival del Día de Muertos. Entre flores de cempasúchil, aserrín, sales y polvos de distintos colores, cientos de participantes dieron vida a impresionantes obras de arte efímero que llenaron de magia y significado el centro histórico de la ciudad.

En esta edición participaron 120 equipos integrados por asociaciones civiles, instituciones gubernamentales, artistas e invitados especiales provenientes de otros estados e incluso de diferentes países. Cada grupo plasmó su creatividad y visión a través de diseños únicos, cargados de simbolismos, recuerdos y mensajes sociales. Durante el recorrido también destacó la presencia de la imagen de Carlos Manzo en más de una creación, demostrando que estos espacios artísticos también pueden convertirse en una forma de expresión y memoria colectiva.

Detrás de cada tapete hubo horas de trabajo, dedicación y esfuerzo. Algunos participantes compartieron la nostalgia que les provocaba saber que sus creaciones desaparecerían después de la celebración, pues dejaron sus manos, rodillas y corazón en cada detalle. Sin embargo, para otros, precisamente ahí radica la belleza de este arte en saber que, aunque sea pasajero, el resultado queda grabado en la memoria de quienes lo contemplan y en el orgullo de formar parte de una tradición que une a las personas. Con paciencia y una enorme pasión, los artistas fueron dando forma a cada figura hasta convertir las calles en auténticas obras de arte.

Además de su belleza visual, el Tapete de la Tradición representa el camino simbólico que recorrerán los participantes del espectáculo Regreso al Mictlán, uno de los momentos centrales del Festival del Día de Muertos. Así, entre colores, cultura, creatividad y sentimiento, Guanajuato Capital volvió a demostrar que sus tradiciones son capaces de reunir al mundo entero, convirtiendo el arte efímero en una celebración que trasciende fronteras.