¡Tres días sin diálisis!

Muerte de un paciente a las afueras de urgencias tras presunta negligencia en el IMSS de El Cantador desata versiones.

Durante el pasado “Viernes de Dolores”, un incidente a las afueras del Hospital General de Subzona (HGSZ) No. 10 del IMSS, conocido como el de El Cantador, culminó con el fallecimiento de un hombre que buscaba atención médica. El suceso ha generado una fuerte controversia debido a las discrepancias entre los testimonios de familiares y testigos frente al comunicado oficial emitido por el Instituto Mexicano del Seguro Social.

Denuncian falta de atención y desesperación familiar
Según los testimonios de familiares y personas presentes en el lugar, el paciente ingresó desde el miércoles 25 de marzo. Los familiares aseguran que, a pesar de requerir cuatro diálisis diarias, el personal médico solo realizó un procedimiento, argumentando que debía ser trasladado a “piso”, acción que nunca ocurrió.
Testigos relataron que el paciente pasó tres días sin recibir el tratamiento de diálisis necesario, lo que provocó una situación de crisis. Ante lo que describieron como una atención “déspota” y la falta de respuesta médica, la familia decidió retirar al hombre del hospital por sus propios medios para buscar atención en una clínica privada.

El desenlace ocurrió en la vía pública: mientras intentaban subir al paciente a un vehículo particular, este comenzó a reaccionar negativamente y finalmente perdió la vida en el lugar. Testigos señalan que, a pesar de los gritos de auxilio y de encontrarse a las puertas de urgencias, nadie salió de inmediato para brindar apoyo crítico. Según estas versiones, el personal médico solo intervino cuando la aglomeración de personas fue evidente, momento en el cual se les informó que ya no podían hacer nada por el hombre.

La postura oficial: El IMSS sostiene que hubo “alta voluntaria”
Por su parte, la delegación del IMSS en Guanajuato emitió un comunicado oficial en el que califica como falso que no se haya brindado atención médica al derechohabiente. La institución detalló que el paciente presentaba un cuadro de salud crítico, con falla renal grave y complicaciones cardiacas y pulmonares.

De acuerdo con el IMSS, tanto el paciente como sus responsables fueron informados de manera oportuna sobre la gravedad de su estado y los riesgos de no seguir el tratamiento hospitalario indicado. El instituto afirma que la salida del paciente el día 27 de marzo fue una decisión de los familiares bajo la figura de “alta voluntaria”, deslindándose así de la responsabilidad por el desenlace ocurrido fuera de sus instalaciones.

Clima de indignación y deficiencias señaladas
El caso ha reabierto el debate sobre la calidad del servicio en esta clínica. Otros usuarios y testigos presentes durante el fin de semana señalaron que el hospital padece de saturación, falta de médicos y carencia de insumos básicos, mencionando incluso que se les pidió a los familiares conseguir calzado para los internos porque la unidad no contaba con ellos.

Mientras las redes sociales se han llenado de denuncias sobre experiencias similares de abandono en el turno nocturno, el IMSS ha manifestado su disposición para cooperar con las autoridades correspondientes en las investigaciones que se realicen para esclarecer los hechos.