
Es tiempo de mujeres… y de resultados. Durante décadas, el poder en Guanajuato tuvo un rostro casi invariablemente masculino. Hoy, la historia se escribe distinto. Por primera vez, los tres Poderes del Estado están encabezados por mujeres, un hecho que no es menor ni simbólico: es una señal del cambio que durante años parecía imposible y que hoy es una realidad ganada a pulso.
El Poder Ejecutivo lo encabeza la gobernadora Libia Denisse García Muñoz Ledo; el Legislativo, la diputada Angélica Casillas; y a partir de este 7 de enero de 2026, el Poder Judicial queda bajo la conducción de la magistrada presidenta Alma Delia Camacho Patlán. Tres mujeres al mando en un estado tradicionalmente conservador, marcan un antes y un después en la vida pública de Guanajuato.
Pero más allá de los nombramientos, lo que hoy está en juego es la capacidad de hacer la diferencia. Porque llegar al poder no basta; el verdadero reto es ejercerlo con resultados, sensibilidad y visión. Y en ese terreno, las mujeres que hoy gobiernan cargan un peso doble: el de su responsabilidad institucional y el de demostrar que este tiempo histórico no es casualidad, sino consecuencia del mérito y la preparación.
El caso del Poder Judicial es especialmente significativo. En uno de los momentos más complejos de su historia reciente, la magistrada Alma Delia Camacho Patlán asumirá la presidencia del Supremo Tribunal de Justicia del Estado para el periodo 2026-2028. Leonesa, formada en la Universidad del Bajío con un promedio de 9.8, su trayectoria es reflejo de constancia y disciplina: más de tres décadas de carrera judicial, desde oficial jurisdiccional hasta magistrada propietaria.
Camacho Patlán no es una improvisación. Fue pieza clave en la implementación del sistema de Oralidad Mercantil hace una década, cuando como jueza en la región León impulsó uno de los cambios más relevantes en la impartición de justicia civil. Estudiosa, metódica y con sólida formación en Derecho Constitucional, Amparo e Impartición de Justicia, hoy asume una responsabilidad que exige liderazgo firme y credibilidad institucional.
Este nuevo escenario se fortalece con otras mujeres al frente de instituciones clave: Raquel Barajas en el Tribunal de Justicia Administrativa; Yari Zapata en el Tribunal Electoral del Estado; y Brenda Canchola en el Instituto Electoral del Estado de Guanajuato. Un entramado institucional encabezado por mujeres que, juntas, redefinen el ejercicio del poder público.
Es tiempo de mujeres, sí. Pero también es tiempo de hechos. De decisiones que impacten la vida de las y los guanajuatenses, de justicia que se sienta, de gobierno que escuche y de instituciones que respondan. Porque abrir la puerta costó años; ahora, el reto es demostrar que valió la pena cruzarla.





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