Maestra de San Felipe logra que todos sus alumnos aprendan a leer y escribir

En una comunidad rural de difícil acceso, una docente convirtió el rezago educativo en una historia de esperanza, esfuerzo y transformación.

San Felipe, Gto., 20 de enero de 2026.– En la comunidad de Barranca de Loma Alta, donde los caminos son largos, los recursos escasos y las condiciones educativas complejas, ocurrió algo extraordinario: todas las niñas y niños de una escuela primaria aprendieron a leer y escribir. Detrás de este logro está la maestra unitaria Eva Guadalupe Grimaldo Méndez, docente de la primaria Juan Escutia, quien con vocación, constancia y sensibilidad pedagógica cambió el rumbo académico de su grupo multigrado.

Al inicio del ciclo escolar 2024–2025, el panorama era desalentador. Estudiantes de grados superiores no podían leer con fluidez; niñas y niños de primer grado no reconocían su nombre, no habían cursado preescolar y tenían dificultades incluso para sostener un lápiz. A ello se sumaban la falta de materiales, los constantes cortes de energía eléctrica durante la temporada de lluvias y una marcada desigualdad en los aprendizajes.

Lejos de rendirse, la maestra Eva decidió comenzar desde lo esencial. Evaluó a cada alumno, identificó necesidades reales y dejó de lado la presión de “cumplir programas” para enfocarse en lo verdaderamente importante: que sus estudiantes aprendieran a leer y escribir.

Priorizar lo esencial para transformar realidades

Con una planeación clara y paso a paso, reorganizó su práctica docente y colocó la lectura y la escritura como ejes centrales del aprendizaje. Trabajó la conciencia fonológica, la relación sonido–letra, la lectura guiada y autónoma, y la escritura gradual con sentido, convirtiendo estas actividades en parte de la vida cotidiana del aula.

Apoyada en el programa analítico, el Programa de Mejora Continua y proyectos educativos, logró que la lectura dejara de ser una obligación para convertirse en una experiencia significativa y disfrutable. “Prioricé lo esencial, planifiqué con claridad y perseveré. Cada pequeño avance valía la pena”, comparte la docente.

El multigrado como fortaleza

Uno de los mayores aciertos fue convertir el modelo multigrado en una ventaja. Las y los estudiantes mayores comenzaron a apoyar a los más pequeños, leyendo con ellos, escribiendo juntos y modelando aprendizajes. La tutoría entre pares fortaleció la confianza, la convivencia y el sentido de comunidad dentro del aula.

Lo que antes era un reto, se transformó en un espacio de colaboración y apoyo mutuo, donde cada alumno avanzó desde su propio punto de partida, sin comparaciones ni exclusiones.

Enseñar incluso en la adversidad

A pesar de las condiciones del entorno —la lejanía de la comunidad, la falta de servicios y los apagones frecuentes— la maestra Eva mantuvo una rutina pedagógica constante. Con recursos mínimos, pero con enorme compromiso, aseguró prácticas diarias de lectura y escritura.

Para ella, el trabajo docente también implica empatía: “Reconocer nuestro esfuerzo, tener paciencia y valorar cada avance que logramos con nuestras alumnas y alumnos es fundamental”, afirma.

Un logro que transforma vidas

El Delegado Regional I de la Secretaría de Educación de Guanajuato, Armando Rangel Hernández, destacó que este logro tiene un impacto profundo en la comunidad. “Leer y escribir transforma vidas. En una de las comunidades más alejadas del estado, todos los estudiantes hoy leen y escriben. Es un logro extraordinario”, señaló.

Además de mejorar el aprendizaje, la alfabetización fortaleció la convivencia, la expresión, la confianza personal y la capacidad de las niñas y niños para comprender y transformar su entorno.

La experiencia de la maestra Eva ya comenzó a replicarse. Al compartir su testimonio con docentes de la Región I, su historia se convirtió en una fuente de inspiración para quienes enfrentan retos similares. “Confíen en el proceso, sean pacientes y trabajen siempre por las niñas y los niños. Los frutos llegan”, expresó.

Esta historia confirma que la educación cambia destinos cuando se ejerce con compromiso, sensibilidad y amor. La Secretaría de Educación de Guanajuato refrenda su compromiso de seguir apoyando y reconociendo a las y los docentes que, como la maestra Eva, garantizan el derecho fundamental de cada niña y niño a leer, escribir y expresarse con libertad.

📹 Conoce su testimonio en el siguiente enlace:
https://www.facebook.com/reel/1426507508939825