
En una sesión marcada por tensiones, reclamos y un evidente choque de posturas, el Congreso de Guanajuato aprobó este jueves dos reformas históricas: el reconocimiento del matrimonio igualitario y la prohibición de las llamadas “terapias de conversión” (ECOSIG). Con ello, el estado abandona la lista de entidades rezagadas en materia de derechos civiles y se alinea por fin con los criterios de la Suprema Corte.
El avance no fue menor. Durante años, Guanajuato se mantuvo como uno de los bastiones conservadores más renuentes a legislar a favor de la diversidad sexual. Por eso, la votación con 25 votos a favor para el matrimonio igualitario y 32 para la prohibición de ECOSIG, fue recibida con abrazos, lágrimas y banderas multicolor en el salón de plenos, mientras grupos provida protestaban desde las galerías.
Una sesión tensa, un quiebre político evidente
El debate exhibió fracturas internas, especialmente en el PAN, cuya bancada votó dividida. Aunque seis panistas respaldaron el matrimonio igualitario, la mayoría votó en contra, evidenciando nuevamente el desfase entre los discursos de apertura y las decisiones legislativas. incluso al fijar su postura el grupo provida se le fue a la yugular al legislador Espadas, a quien lo tacharon de
“¡Tibio!”, “¡farsante!”
La aprobación también incluyó la reforma para sancionar con hasta seis años de prisión a quienes realicen, financien o promuevan las terapias de conversión, prácticas que organismos internacionales han calificado como tortura psicológica. Cuando las víctimas sean menores de edad o personas en situación de vulnerabilidad, las penas podrán incrementarse.
La aprobación de ambas reformas incluidas de último momento en el orden del día confirma la presión ciudadana y la necesidad de atender atrasos históricos que, por años, fueron ignorados.
El subsecretario de Diversidad Sexual y de Género, Ricardo García, quien estuvo presente durante la sesión, llamó al respeto ante la polarización visible en el Congreso, donde manifestantes de ambos bandos se confrontaron verbalmente.
“Hoy Guanajuato da un paso histórico en favor de los derechos humanos. Se garantiza el acceso al matrimonio para todas las personas sin importar su orientación sexual o identidad de género. Y con la prohibición de los ECOSIG se protege la dignidad y la vida de quienes han sido víctimas de estas prácticas, consideradas tortura psicológica. Nadie pierde; hoy todas las personas ganan derechos, igualdad y respeto.”
Un antes y un después para Guanajuato
Aunque el avance es innegable, también expone las resistencias que persisten en una entidad donde la diversidad sexual ha sido históricamente invisibilizada desde las políticas públicas. Que la discusión haya escalado en gritos, reclamos y cuestionamientos a las bancadas evidencia que el camino hacia la igualdad legal apenas está consolidándose, y que el reto ahora será garantizar que estos derechos se ejerzan sin obstáculos culturales, institucionales o sociales.
Con estas reformas, Guanajuato se suma tarde, pero finalmente a la ruta nacional de reconocimiento de derechos para la comunidad LGBT+, dejando atrás años de rezago legislativo y abriendo la puerta a un nuevo capítulo en materia de inclusión.
En imágenes Andrés Martínez para el 28 de Guanajuato Victoria Vera.




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